Hoy en día hay una situación muy grave en la Comunidad
de Cataluña en España como resultado de las tensiones de la independencia de la
comunidad. Algunas personas de Cataluña quieren independizarse porque creen que
le dan más a España de lo que reciben económicamente. La realidad es que la mitad de la población
de Cataluña quiere independizarse y la otra mitad no está a favor de la
independencia. El 1 de octubre de 2017
Charles Puigdemont, el líder de Cataluña en esta fecha, declaró la
independencia de Cataluña. Obviamente, la Comunidad no se independizó y
Puigdemont salió a Bélgica para evitar consecuencias. La semana pasada, hubo un juicio en que 12
independistas fueron condenados por sedición y malversación por sus acciones
antiespañola. Después, muchas
independistas tomaron la calle para protestar el juicio. Las protestas han sido violentas en Barcelona
y han afectado al transporte público de la ciudad. Pedro Sánchez, el presidente de España,
visitó Cataluña esta semana para hablar con la policía que está en el hospital,
pero él no tiene ganas de hablar con el líder de Cataluña para resolver el
problema.
En mi
opinión, es una lástima que las protestas hayan sido tan violentas y que
Barcelona no pueda seguir con normalidad.
Cataluña y España tienen que resolver sus problemas para que España
pueda seguir siendo una fuerza global.
Con la violencia de Barcelona, nadie va a querer visitar España y la
economía va a empeorar por la falta de turismo.
Por eso, los independentistas tienen que dejar de usar la violencia y
tienen que encontrar una solución.
También, como presidente de España, es la responsabilidad de Pedro
Sánchez hablar con el líder de Cataluña para resolver las tensiones. Entiendo que las elecciones inminentes son lo
más importante para él ahora, pero él tiene que usar su poder político para
resolver la situación. Espero que los
independentistas dejen de usar la violencia en sus protestas y que Cataluña y
España encuentren una solución para que el país siga como un país fuerte.