Tuesday, October 29, 2019

Caos en Cataluña


           Hoy en día hay una situación muy grave en la Comunidad de Cataluña en España como resultado de las tensiones de la independencia de la comunidad. Algunas personas de Cataluña quieren independizarse porque creen que le dan más a España de lo que reciben económicamente.  La realidad es que la mitad de la población de Cataluña quiere independizarse y la otra mitad no está a favor de la independencia.  El 1 de octubre de 2017 Charles Puigdemont, el líder de Cataluña en esta fecha, declaró la independencia de Cataluña. Obviamente, la Comunidad no se independizó y Puigdemont salió a Bélgica para evitar consecuencias.  La semana pasada, hubo un juicio en que 12 independistas fueron condenados por sedición y malversación por sus acciones antiespañola.  Después, muchas independistas tomaron la calle para protestar el juicio.  Las protestas han sido violentas en Barcelona y han afectado al transporte público de la ciudad.  Pedro Sánchez, el presidente de España, visitó Cataluña esta semana para hablar con la policía que está en el hospital, pero él no tiene ganas de hablar con el líder de Cataluña para resolver el problema.
            En mi opinión, es una lástima que las protestas hayan sido tan violentas y que Barcelona no pueda seguir con normalidad.  Cataluña y España tienen que resolver sus problemas para que España pueda seguir siendo una fuerza global.  Con la violencia de Barcelona, nadie va a querer visitar España y la economía va a empeorar por la falta de turismo.  Por eso, los independentistas tienen que dejar de usar la violencia y tienen que encontrar una solución.  También, como presidente de España, es la responsabilidad de Pedro Sánchez hablar con el líder de Cataluña para resolver las tensiones.  Entiendo que las elecciones inminentes son lo más importante para él ahora, pero él tiene que usar su poder político para resolver la situación.  Espero que los independentistas dejen de usar la violencia en sus protestas y que Cataluña y España encuentren una solución para que el país siga como un país fuerte.

La exhumación de Franco y el futuro del Valle de los Caídos


Este jueves será la exhumación de Francisco Franco, el dictador que controló España después de la Guerra Civil.  A las 10:30 el gobierno llevará a Franco del Valle de los Caídos a un cementerio de Madrid.  La exhumación cuesta 63 mil euros porque la tumba es muy cara y el gobierno quiere mover el cuerpo por helicóptero para evitar protestas posibles de la ruta del Valle de los Caídos.  Algunos grupos de la ultraderecha pueden protestar contra la exhumación de Franco porque todavía apoyan el franquismo.  22 familiares de Franco estarán presentes en la exhumación y ellos necesitan protección especial.  Después de la exhumación, el gobierno de España tiene que decidir qué hacer con el Valle de los Caídos y eso va a depender de los resultados de las elecciones inminentes.  Pedro Sánchez y el PSOE han decidido exhumar a Franco y han mostrado que quieren crear un monumento en el sitio, pero será responsabilidad del gobierno nuevo decidir qué hacer con el Valle de los Caídos.
En mi opinión, España debe crear un museo en el sitio del Valle de los Caídos que recuerde el terror de la dictadura y la Guerra Civil de España.  Creo que si la gente olvida la historia, hay una riesgo de repetirla.  Por eso, España debe intentar educar a su población sobre lo malo de su historia para evitarlo en el futuro.  Además del museo, creo que debe ser un monumento para recordar y honrar a las víctimas del franquismo.  Este sitio en el Valle de los Caídos puede ser un lugar turístico para los españoles y los extranjeros que puede mejorar la economía española.  No hay nadie en España que hable de la Guerra Civil y del franquismo y no hay sitios para recordarlos.  Si España creara este sitio en el Valle de los Caídos, la historia sería más recordada y el país eliminaría el riesgo de repetirla.

Saturday, October 26, 2019

La exposición de “Eamonn Doyle”


          La semana pasada disfruté una visita a la Fundación Mapfre para ver una exposición de fotografías de Eamonn Doyle.  La Fundación Mapfre es un centro moderno y pequeño que es muy práctico para exposiciones temporales.  El edificio, que está en Bárbara de Braganza en Madrid, tiene un ambiente muy tranquilo y al entrar se sale de la locura de Madrid para concentrarse en el arte.  Fui a una exposición que se titula “Eamonn Doyle,” que está desde el 12 de septiembre de 2019 hasta el 26 de enero de 2020.  Cuesta 3 euros entrar y su comisario es Niall Sweeney.
          El edificio tiene dos plantas: se entra en la planta baja que tiene retratos espacios urbanos de Irlanda y se baja a la planta inferior para mirar fotos más abstractas que Doyle tomó en España.   La primera serie tiene fotos de ancianos en la calle de Dublín y el ángulo de estas fotos es desde arriba.  Después de esta serie, hay retratos de varias personas en Dublín en blanco y negro que tienen una perspectiva interior.  Siguiendo a la próxima serie, hay 36 fotos de alcantarillas en marcas amarillas.  La próxima serie es una proyección de diapositivas que muestra varios trabajos de Doyle durante su estancia en Irlanda.  Para acompañar la proyección de diapositivas, hay una banda sonora que da miedo y una voz que recita un texto.  En la planta baja se encuentra la última serie que tiene fotos a color de figuras cubiertas con telas y paisajes.
          Una foto que me gustó especialmente está en la primera serie.  Centrado en esta foto hay un anciano que lleva ropa elegante y lee un periódico que dice “HOME AND HOSED?” en su primera página.  La foto es a color (pero no es muy colorida).  Aunque el anciano está en foco, el fondo, que es la calle, no está en foco y tiene mucho grano.  El ángulo de la foto es de arriba y da una sensación de relajación, por la manera en que el hombre está de pie y lee el periódico.
          Como generalmente no me gusta el arte, me sorprendió disfrutar en esta exposición.  Me gustó cómo Eamonn Doyle mostró varios aspectos de la vida en Dublín; era como si Doyle fuera un periodista con su cámara.  Las obras de fotografía no eran nada increíble estéticamente, pero me gustó cómo se puede aprender sobre la vida en Dublín en la exposición.  Si yo fuera el comisario, quitaría la planta interior de la exposición.  Creo que esta planta no tiene una relación clara con el resto de la exposición y que las fotos son demasiado abstractas.  Recomiendo a las personas que les guste la fotografía periodística vayan a esta exposición para aprender sobre Dublín.