Como una
persona muy interesada en la meteorología y el clima, me alegró leer el artículo
“Trump exhibe un mapa manipulado de la trayectoria del huracán Dorian”, escrito
por EFE el cinco de septiembre. Este
artículo fue publicado por ABC internacional y muestra un gran problema en los
Estados Unidos, que las políticas entran en las ciencias.
El artículo es un recuento sin sesgo
de lo que Donald Trump hizo para responder a su tuit del primer día de septiembre,
en el que dijo que el estado de Alabama iba a ser afectado por el huracán. El Servicio Nacional de Meteorología en
Birmingham respondió a su tuit, diciendo que Alabama no tendría ninguno impacto
del huracán, según los mapas de la ruta de la tormenta. En una charla, Trump mostró un mapa
manipulado con un “Sharpie” para mostrar una ruta que afectaba a Alabama. El artículo dice que esta acción contradice
las afirmaciones del gobierno de los Estados Unidos y puede ser una violación
de la ley federal.
Me
alegra que ABC internacional haya publicado este artículo porque muestra un
problema muy grave en los Estados Unidos: la intersección de la política y las
ciencias. Aunque Trump podría haber dicho que se había equivocado, él cambió un
mapa publicado por el gobierno de su país para mostrar que tenía razón en su
tuit inicial. Es triste que al
presidente le importe más su propia imagen que compartir la información
correcta con el público. Su decisión de
manipular un mapa creado por el Servicio Nacional de Meteorología muestra que
él no tiene fe en una de las organizaciones gubernamentales más importantes en
los Estados Unidos. Es bueno que ABC
internacional haya escrito este artículo porque la gente fuera de la comunidad
científica tiene que aprender el mal que crea modificar la información en las
ciencias.

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